10 de octubre de 2020

EL PEROLAS DA UN SALTO DE LADO.

 




Un 29 de marzo del año 2012 aparecí en el panorama gastronómico como "el perolas". Una charla con Carlos Vela y Karmele de la arrocería sobremesa en la calle Abejeras, acompañados con una botella de garnacha de Domaines Lupier lo propiciaron. No podía ser de otra forma, el vino tenía que estar presente.

Tras ocho años y casi ocho meses de "elperolas" es hora de cambios drásticos. Ha habido alegrías y disgustos, he hecho grandes amigos. He sufrido enemigos que no me conocían. He podido conocer a multitud de cocineros y profesionales del oficio con los cuales tengo relaciones magníficas. He probado más de 7.500 referencias de vino. He estado seis años en antena en cuatro radios diferentes. Escribo para un periódico. Organizado eventos de todo tipo, privados, catas, eventos en formato nuevo, semana del maridaje, jueves gastronómicos, wineandshoots, gastrocultur, cartas de vino, marlo, cursos…una ingente cantidad de proyectos.

Pero es hora de cambiar. De priorizar. Tiempo para centrarme en proyectos que me apasionen. Tiempo de familia y amigos. Tiempo de mi tiempo. La vida avisa y este 2020, me los ha dado gratis y sin avisar. He dedicado mucho a pensar y a decidir.

El perolas da un salto “de lado”


A partir de ahora, se han acabado muchas cosas. Mucho decir siempre que sí, sin mirar quien o quienes más cercanos sufrían ese “tiempo robado”. Solo dos premisas en todo lo que haga. 

Voy a ser totalmente independiente y trabajar en lo que me entusiasme, tanto en lo que haga como con quien lo haga.

Queda un empujón para mis 50 que, espero celebrar con otra distancia social menos canalla que la que sufro hoy. No estoy para zarandajas varias y otras yerbas. En varios proyectos estoy involucrado, son preciosos. Con el imprescindible apoyo de gente única y ma-ra-vi-llo-sa, que siempre han estado ahí, siempre.

Soy un afortunado por poder desarrollar, por poder tener los apoyos, por ser valorado e incluso reclamado. Pero el tiempo es un bien limitado, escaso y valioso. Este 2020 me ha enseñado que hay que elegir, priorizar y disfrutar. Y en esto estoy. De todo vas a estar informado. Acabo esta etapa e inicio otra dando las gracias de corazón a todos los que hemos trabajado juntos durante estos 8 años y 8 meses, gracias.

Esto no es una despedida, sino una evolución imprescindiblemente necesaria, inapelablemente útil.

Es hora de recuperar de nuevo los nombres de las cosas, llamarle pan al pan, vino llamarle al vino, al sobaco… sobaco, miserable al destino. Y al que mata llamarle, de una vez asesino. Esto dicho por el único, el inimitable, el de los dedos vertiginosos… Joaquín Sabina.

Nos vemos aquí en el blog. Esta entre la cava de vino y el cañero de birra, debajo del letrero elperolas.com.

Y sacudiros la mala leche por favor, que da grima ver a todo el mundo con la verdad absoluta en su poder olvidando lo verdaderamente importante.

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