30 de noviembre de 2021

EL EXPRESO DEL COFFING

 



En España tenemos una singularidad con el café. Gusta el mezcla. Parte café, parte torrefacto. Incluso en su totalidad torrefacto. Hasta se ha tomado achicoria.

Todo ello debido a que hemos pasado muchas estrecheces económicas y no nos podíamos permitir café.

Por lo tanto las posibilidades son multitud. Café totalmente torrefactado. Un café de calidad inferior que es tostado en azúcar para que se caramelicen los granos. Con un sabor amargo tan característico.

Mezcla, con una parte de café y otra de torrefacto. Un habitual en todos los supermercados.

Y café natural, molido o en grano. Todo el recorrido desde la achicoria, pasando por el torrefacto y mezcla nos lleva al café natural. Al bueno. Al café, café. El resto es otra cosa. No es café.

Por otra parte esta la elaboración de ese café. En el que intervienen dos elementos fundamentales. La presión y la molienda.

Otro elemento a la ecuación. La máquina utilizada. Café de puchero a presión atmosférica y molido grueso. Cafeteras de goteo que son una manera de automatizar el café de puchero. Francesas de émbolo donde aumenta ligeramente la presión. Americana Aeroespress que es una evolución de la émbolo. Italianas moka, donde sube más la presión y se utiliza una molienda más fina. Y las exprés de los bares o su modelo de capsulas que a supuesto una revolución en la forma de hacer café en casa.

Todo esto para que el café no este amargo. Un café cuanto más amargo es, peor calidad y peor ejecución. Los baristas suelen hablar de unos 60 gramos de café por litro de agua a 90ºC, ejecutado en menos de un minuto.

Por lo que elaborar un café es todo un arte. No hablo de la espuma que llegó para quedarse. Importante en un moka pero no en un expreso. Un buen café es una delicia.

Y en Pamplona, en el coffing de Manu es algo habitual. Algo natural. Son baristas. Y lo hacen francamente bien. Incluido su vaso de agua para limpiar la boca antes de tomar el café. Es una tentación pedir una tacita de ese elixir frutal y negruzco  cada vez que pasas por la puerta.

Ve, prueba y si encuentras algo mejor coméntalo. El café del coffing es un imprescindible e ineludible. Y por un precio irrisorio. ¿Quién dijo que lo bueno es caro?


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