Otro producto barato, rico y muy bueno nutricionalmente. Salvo porque su limpieza es un poco tediosa, que sino "me lo quitarían de las manos oiga". Para evitar tirarse un buen rato en la cocina rasca que te rasca las conchas, se compra uno en la pescadería una bolsita de mejillones de roca que, vienen practicamente limpios, ahorrándose esa sensación denterosa que da el cuchillo al contacto con el mejillón. Uffff escalofríos me dan nada más de pensarlo, los pelillos del brazo como escarpias tengo ahora mismo.
Los cocinaremos con vino blanco, a poder ser de cierta calidad, a vino bueno salsita rica, a vino malo salsita mala, hace falta un vino SIN barrica, un blanco del año y fresquito, sin muchos aromas, que sino sale una reducción demasiado potente. Y si la dificultad pasa por como limpiar los mejillones va una explicación detallada en el post.
INGREDIENTES (para dos que comen mucho)
Una bolsa de 2kg de mejillones de roca
Media botella de vino blanco
Ponemos en la fregadera o en una perola bien grande agua y sal hasta que este salada como la del mar, que nos sepa como cuando tragamos agua de mar en la playa. Metemos los mejillones dentro y los tenemos una media hora larga, no ponerse fundamentalista con el reloj, que por 10 minutillos no vamos a reñir.
Al meterlos en el agua con sal se abren un poco para darle al drinking (no son listos ni na los joios) y, como no es buen negocio comerse un mejillón muerto porque se pone uno malito, hacemos la primera criba de zombimejillones. Los golpeamos uno contra otro para despertarlos, y que se cierren, el que no se cierra no esta dormido, esta muerto y se tira. Una vez hecha esta criba a limpiar, primero se hace esto por una cuestión práctica, ya que limpiar un mejillón muerto es trabajar pa na.
¿Como se limpian? Se rasca con un cuchillo malo (porque si usamos el cuchillo bueno el filo desaparece) las costras que puedan tener pegadas y dejamos la concha limpia, para después quitarle las barbas, esos pelos que salen por un lateral.

