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20 de julio de 2012

LA RE-EVOLUCION EN LA SALA


Vamos a realizar un pequeño ejercicio tipo famoso concurso televisivo. Enumere por 25 pts. cocineros de renombre, por ejemplo Karlos Arguiñano, un, dos, tres, responda otra vez. Así a bote pronto y sin esforzarnos mucho podemos hablar de Dani García(la Moraga), Nacho Manzano(casa Marcial), Francis Paniego (Tondeluna), David Yarnoz (el molino de Urdaniz)... sigamos con el ejercicio y cambiemos la pregunta subiendo el nivel que nos acercamos a la subasta, pero esta vez con preparaciones que se realizan en alta cocina. 1, 2, 3 responda otra vez, esferificaciones, cocción a baja temperatura, aire, espumas, iolifilización... y para terminar y acceder a la subasta jefes de sala. 1, 2, 3... silencio, pensamos, el tiempo pasa ... campana y se acabó. No conocemos más de uno o dos jefes de sala ¿por qué?, porque falta una re-evolución en la sala.

La cocina en las últimas décadas ha investigado y evolucionado de una manera que le es propia a la tecnología, preparaciones, enfoques, planteamientos, diálogos ciencia-cocina, mientras la sala espera abnegada un revolucionario que rompa con los convencionalismos. Los mismos e iguales a los que maniataban a la cocina y que tras su ruptura nos han llevado donde estamos en la actualidad.

La necesidad de trabajar en un marco regulador en cualquier trabajo es algo que se da por hecho, imprescindible, y que estructura la confianza, profesionalidad y relaciones laborales, creando oficio. Lo que es preocupante es el acomodarse al marco y la forma, no innovando desde el fondo.

Un restaurante es un proyecto global, producto, cocina, sumillería y sala tienen que expresar una misma identidad. Un plato magistralmente realizado y revisado en la mesa de pasa, un sumiller excepcional... queda anulado ante un "la ensalada para quien era, ah pa ti".

El comensal genera sus intereses, prioridades y toma de decisión al acudir a un local dando un peso más importante del que se estima al servicio. En este sentido, creo que es hora de romper con las formas institucionalizadas ordinarias como lo son. Estructura en la toma de la comida, formas, representaciones teatrales, maridajes música-comida, participación en las preparaciones. Propuestas muy arriesgadas dentro de la coyuntura que nos está tocando vivir que son absolutamente necesarias.

Antaño las facultades enseñaban que los pilares de la economía son tierra, capital y trabajo, con el advenimiento de la tecnología entra en escena un factor fundamental, el talento. Y este lleva aparejado pasión y esta lleva a poner en marcha sinergias que de otra forma nunca aparecerían en escena. Leo en diálogos de cocina de eurotoques 2012 propuestas como los trucks-chefs. Iniciativas que rozan lo descabellado en su planteamiento inicial como la cena de los sentidos totalmente a oscuras. Restaurantes como Tondeluna elaborando alta cocina a precios asequibles y en bancos corridos.

El próximo paso natural tiene que darse en la sala, la re-evolución. Los equipos de los establecimientos deberían adoptar un planteamiento evolucionista que jamás podrá ser rupturista. La sala lo necesita, la cocina lo demanda, el cliente lo añora, y el negocio lo agradecerá, siendo más fácil pagar las nominas, misión fundamental de un hostelero.

El debate queda abierto. La sala debe re-evolucionarse y solo así los jefes de sala pasaran a tener un protagonismo del mismo calibre que los cocineros o los sumilleres. Muchos profesionales muy bien preparados y con una gran experiencia tienen derecho, es tiempo de re-evolución.

ELPEROLAS

13 de julio de 2012

Buffet del Hotel Blaumar **** de Salou

Estas vacaciones de Julio he disfrutado de unas merecidas vacaciones en el hotel Blaumar de Salou de cuatro estrellas y choca que realice un post sobre un buffet, en el que a priori el nivel gastronómico no es en general alto, a no ser que demos el salto a cinco estrellas o superior.

La calidad de la materia prima no es mala pero suele quedar en aceptable, los platos de aprovechamiento son habituales y las presentaciones no son muy atractivas junto a comensales que en muchas ocasiones rayan lo mal educado. Si a esto añadimos una persona celiaca el hecho de comer se complica enormente sin saber si lo que te están garantizando como "gluten free" lo es o no lo es.

Santí María y elperolas en la entrada del buffet


En el caso del buffet del hotel Blaumar con su responsable Santi María al frente de la cocina es todo lo contrario, partimos de que estamos hablando de un buffet pero en este caso TODOS los días y en TODAS las comidas y cenas que hemos acudido al comedor nos hemos encontrado con una gran parte muy cuidada en su ejecución y en la calidad del producto.

En una semana Santi María en su buffet, nos ha sorprendido con carpaccio de atún, tablas de quesos que incorporaban desde un provone hasta queso de cabra en aceite con hierbas, fideuas con un buen nivel, pizzas con masas e ingredientes mejores que muchos "ristorantes", cigalas, navajas y cangrejos a la plancha esperando al comensal para entrar al fuego, entre cuatro y cinco variedades de pan... añadamos un aperitivo a la entrada junto con un coctel, vino o sangría para completar la oferta.

Por otra parte la persona celiaca ha podido por una vez en mucho tiempo disfrutar de un menú variado y rico, que no solo incluía verduras, carnes y pescados a la plancha sino pasta, croquetas, canelones... lo que para el resto de personas es algo normal para un celiaco puede ser una verdadera odisea.

Todos los días el responsable de cocina traía personalmente el menú adaptado a celiacos dando la opción de que con un aviso al servicio de sala, lo cambiaban por otro plato.

Mil gracias desde este blog y que sirva para homenajear a profesionales como Santi María que sin ser grandes y mediaticos cocineros trabajan muy duro día a día para cuidar a sus comensales.