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30 de octubre de 2014

CERVEZA 1516 DE SAN MIGUEL

¿Sabías que la ley de pureza de 1516
estuvo vigente hasta 1986?

1516 es una cerveza industrial con aspiraciones.

Los detalles a continuación.




Digamos que últimamente estoy muy de cervezas. Y esta vez con una industrial de San Miguel, perteneciente al mastodóntico grupo cervecero Mahou. Una cerveza que toma nombre de, la ley de pureza de 1516 de Guillermo IV de Baviera, que a efectos prácticos puede considerarse la primera legislación en temas alimenticios.

La ley de pureza viene a decir que solo está permitido usar, agua, cereal malteado y lúpulo. Así que las levaduras se obtenían de forma similar a como se realiza con la masa madre del pan, pausadamente, dejando reposar los cereales.


Este Guillermo entre otras cosas tenía visión comercial. El monopolio de la cebada era suyo y, como la cebada era uno de los elementos básicos en la ley de la pureza que él promulgo para la elaboración de cerveza, consiguió dos objetivos. Uno loable, poniendo cierto orden en la elaboración, ya que por aquellos años se utilizaba prácticamente "de todo" en el proceso, estableciendo algo de seguridad alimentaria.

Y segundo, aumentar los ingresos de su tesoro ya que al tener el monopolio, pudo subir precios. Si el primer motivo llevo al segundo o viceversa y, de la honorabilidad de esta ley de pureza mejor no hablo.

Una ley que aunque parezca increíble ha estado en vigor hasta 1986, cuando entraron en vigor legislaciones Europeas, de las que tampoco voy a poner el liza su honorabilidad.

Es una cerveza industrial que, no pienso catalogarla como una cerveza de baja calidad por ser industrial, es mezquino y muy aburrido. Como todo, dentro de las industriales las hay mejores, peores y pésimas. Y 1516 está en la parte alta de la tabla.

Tiene una espuma que desaparece en unos segundos, es muy herbácea, ligerita, con poco cuerpo y muy, muy amarga, profundamente amarga. Tiene gustillo a malta y nada mas.

Está bien, bastante bien y, mejora si tras verterla en la copa, la pasas de copa a copa para que se oxigene y revuelva abundantemente. Una buena birra dentro del panorama industrial.

8 de octubre de 2014

PRIMERA PARTE DE LA TRILOGÍA "LA VIRGEN" DE CERVECERIA LA VIRGEN. CERVEZA PURA MADRID LAGER






Cervecería la virgen está empeñada por transmitir que la revolución por la cerveza de calidad ha comenzado y razón no le falta, mejor dicho tiene toda la razón. Y esta vez lo voy a contar a través de tres de las cervezas que comercializan. Madrid Lager, Madrid 360 y Jamonera.

Hace poco que tuve la ocasión de charlar con ellos y, me comentaban que la mejor manera de conocer su filosofía pasa por visitar su fábrica. Apuntado queda en la agenda y, espero no desvirtuar en estos tres post esa forma de hacer.

Tenía muchas ganas de catar las cervezas de esta cervecera, por lo que mi objetividad puede estar ligeramente sesgada. Muchos de los que me conocéis seguro que os sonreís socarronamente ante esta afirmación, ya que siempre tengo muchas ganas de catar nuevas cervezas.

Pero vayamos a lo que nos ocupa. Las cervezas de la virgen no son "normales" con lo peligroso que es hacer una afirmación tan categórica. Están en esa tierra que por ahora no es de nadie, entre las artesanas y las industriales. Tierra que os describí en el post





Cada una de las tres cervezas tienen algo que me ha gustado. No son cervezas industriales "al uso" pero tampoco son artesanas. Es por eso que creo entender lo que en su folleto promocional indican; "la revolución por la cerveza de calidad ha comenzado". Son cervezas de calidad y son pioneras, junto con alguna otra casa, con el empeño en colonizar esa tierra que por ahora no es de nadie y que en breve a de estar atestada por multitud de cervecerías.

Huele ligeramente a esa madera que queda de fondo al hacer un trozo de carne a la brasa, no a la madera quemada, ni tampoco la de las cubas de vino, es ese resquemor ligero que queda en el ambiente a madera al día siguiente de comer un trozo de carne a la parrilla. Deja mucho amargor en la lengua, y con marcado sabor a cereal, ligera, turbia y sin posos. Muy herbácea y regusto final a melocotón y familia del mango. Cerveza sincera, sencilla y nada contundente, y no muy voluminosa en boca. Una apuesta muy arriesgada, por eso me gusta. Probáremos el resto. Se puede adquirir aquí.





25 de julio de 2014

CERVEZA PAQUI BROWN DE CERVERIA TYRIS


¿"La paqui" no se merecía una cerveza?

Aquí la tienes

La paquibrown morenita, cañera y frutal





Es veranito y en muchas partes hace calorcito, aquí en el norte eso del calor, es a ratos. Y apetece una birrita con más frecuencia de lo habitual, así que es momento de darse una vuelta por cervecetecas, delicatessen, clubs del gourmet, tiendas on-line...lo que haga falta para darse un buen homenaje cervecero y llenar la parte baja del frigo (y de la panza al vaciarlas) de una buena reserva de cervezas artesanales.

De acuerdo, el precio es más alto que una cerveza industrial, en eso tienes toda la razón. Pero no se puede comparar el placer y gusto de beber una buena birrita, despacio, sacando todos sus matices, regustos, aromas...en una palabra gozando. Contra una industrial que no están para estos menesteres. Esto de la cerveza es como el vino, hay cosecheros, robles, crianzas, reservas, grandes reservas...y cada uno tiene su momento, hueco y lugar. Pero estas disquisiciones para otro post de una lista que se esta haciendo muy larga.

Y antes de meternos con la paqui. ¡Un grito bien fuerte de ánimo a todas esas cerveceras pequeñitas y no tan pequeñitas que se lo están currando como campeonas!,¡que difícil lo tienen las artesanales para ir ganando terreno! aunque, poquito a poco ya somos legión los que nos llevamos unas cuantas birritas diferentes en el carro de la compra con una frecuencia muy razonable, gracias mil a todos ellos. Y tras todo esto, vamos al lío que se dice.

La paquibrown es una cerveza que engancha desde que la ves. Ahí la tienes con sus joyones de oro, pinta de cabreo y un punto choni-tarantinesco que te obliga a comprarla.

Cerveza tostada de malta cara, nombre que no proviene de su precio, sino de un proceso en el que la malta tostada al hervir hace cristalizar el azúcar en el centro del grano, dándole un punto de dulzura a la cerveza. Si le añadimos que usa lúpulo simcoe que aporta citrícos, grosella, bayas y un sabor intenso, te puedes imaginar que cerveza te vas a tomar.

Morenita, con una espuma blanco sucio, poca burbuja y pequeñita. Dulce al meterla en la boca, con aromas del tostado y sabor de cereal, muy melodiosa y tranquila al empezar. Pero....la paqui nunca ha sido así, siempre se ha caracterizado por lo cañera, lo rompedora.

Y el festival comienza al tragar, y al pasar los aromas hacia la nariz. La paqui se suelta y te dice "aquí estoy nene", utilizando el intenso sabor del lupulo, dejando cítricos, naranja, algo de melocotón y un final de flores con un regusto fresco. Una cervezaka.

Muy buen trabajo de la tyris de Valencia esta paquibrown, totalmente recomendable.