Mostrando entradas con la etiqueta cerveza rubia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cerveza rubia. Mostrar todas las entradas

17 de noviembre de 2014

CERVEZA ARTESANAL BLONDE ALE LA ESPIGA.


Apunta esta cerveza para cuando te pregunten

¿Qué cerveza me recomiendas?



Estamos ante una cerveza de transición, como esos vinos blancos con barrica que acaban llevándote a empezar a beber tintos. La madera ha hecho acto de presencia y, te empieza a gustar ese punto de complejidad que le aporta al caldo.

Y la LA ESPIGA BLONDE ALE, es así, tiene tres lúpulos en su formulación, por lo que es bastante amarga en comparación con otras cervezas más blanditas, más fáciles. Pero en contrapunto te regala de manera exagerada aromas y sabores cítricos, piña, escondiendo el cereal que está, pero no es el protagonista de esta cerveza.

Así que si quieres empezar a beber cerveza rica, de la buena, la bien elaborada, cuidada y con un buen hacer, ve de cabeza a por esta blonde ale. Es muy refrescante, muy afrutada y muy amarga. Compensando muy bien los tres aspectos para que te invite a seguir degustando cervezas más complejas, con mas aromas. Para empezar a probar rojas o tostadas y, otros estilos que buscan algo más.

Si le añadimos una espuma blanco roto y que las burbujitas de gas carbónico están muy bien integradas, estamos ante una cerveza perfecta para recomendar después de tomar una clásica de trigo y empezar a preguntarte ¿qué estaba bebiendo creyendo que era cerveza?


21 de septiembre de 2014

AGUA, MALTA, LUPULO Y PASION. TIENEN UN MUNDO DE PLACER DELANTE DE USTEDES


El mundo de la cerveza, desde mi humilde opinión e ignorancia, está fragmentado. O eres un friki de las cervezas artesanales, o bien te contentas con las cervezas industriales. Esta aseveración escrita desde la exageración y poniéndome muy radical no pretende crear polémica, sino arrojar un poco de luz.

Creo que las industriales en su licito afán por querer abarcar la mayor cuota de mercado, han arrasado con la cultura cervecera, restringiéndola a locales de culto, como si del poblado de los irreductibles galos se tratase. Pero...no contaban con que teníamos la pócima mágica llamada cerveza de verdad.

Así que sin prisa pero sin pausa, al igual que en otras partes del mundo, el fenómeno de expansión de cervecerías artesanales es algo que ya no se puede parar o aminorar. El hacer cerveza en casa, los homebrews caseros, se convierten en microcerverías, crecen a artesanas y acaban como cerveceras, con una filosofía y, con algo que transmitir. Y, paralelamente el público se aproxima con más ganas de entender y disfrutar de una buena cerveza, descubriendo que puede ser algo tan estupendo y placentero como un vino.

Empieza a verse de forma habitual, como la gente pide en los bares cervezas de calidad, frente a la omnipresencia de los cañeros. Es muy significativo que, las cerveceras industriales empiecen a darse cuenta que no pueden perder ese carro y presenten mejores cervezas que, aún estando fundamentadas en maximizar producción contra coste, esa ya no es el alma de esas tiradas.

Ya no es tan difícil encontrar tiradores de cerveza rubia y tostada en muchos establecimientos, algo impensable hace unos años. Tierras históricamente vinícolas como la Rioja o Navarra ya tienen muchas cervecerías artesanales.

El acérrimo defensor de la cerveza también está mutando. Abriéndose a cervezas menos complejas, en donde las formulas de pureza agua, cereal, y lúpulo, están dando unos resultados espectaculares. Afortunadamente empiezan a aparecer en el mercado cervezas artesanales más "suaves", más populares, muy bien ejecutadas y con un componente fundamental, la pasión.

Esa palabra que en cocina quasi se ha desgastado, en este mundo vuelve con fuerza. El productor suele ser a al vez, diseñador, embotellador, distribuidor....él se lo guisa y él se lo come, mejor dicho se lo bebe. Y tan mal no lo deben estar haciendo cuando los casos de éxito ya no son una rara avis.

Y si alguno cree que son caras, que haga una cuenta y valore. Un botella de vino es de 75cl, que si lo dividimos entre el volumen de un botellín de 33cl, nos da una valor de 2,27. Si tomamos un precio alto de venta a público de una cerveza artesana en un lineal, ronda los 2,5€ y, tras multiplicar los 2,5€ por 2,27 obtendremos el equivalente para poder comparar con una botella de vino. 5,675€. La pregunta es obligada ¿cuantos vinos por ese precio tienen una calidad similar a esa cerveza artesana?

Esta pregunta la van a responder ustedes. Pero para responderla van a tener que beber rica cerveza artesanal, prueben, descubran que no todo es rubia, tostada y negra. Que aparecer con una cerveza, es un perfecto regalo antes de una cena a la que hemos sido invitados. Descubran su estilo de cerveza que más les gusta. Comparen pils y lager, llénense de aromas con una ipa, coman una stout porter...se les abre delante un mundo infinito. Les dejo meditando mientras apuro una buena pils Sevillana. ¿o pensaban que solo centroeuropa hace buenas cervezas?



24 de marzo de 2014

CERVEZA. LA CUSQUEÑA DORADA.

Cualquier día es bueno para catar una nueva referencia de cerveza o de vino, así que ha sido ver la cusqueña en un cartel promocional y tener la excusa perfecta para degustarla.

Si a esto sumanos que quiero evitar (lograrlo ya es otro cantar) que, las notas que tomo no se queden demasiado tiempo esperando a la publicación de la entrada y, que quería probar una nueva aplicación de gestión del blog que promete agilizar mucho las publicaciones...nos da esta entrada. Una entrada en cuatro tiempos, foto, cata, nota y a publicar. ¿Se convertirá en hábito? !Vaya usted a saber¡ Inescrutables son los caminos gastronómicos.

No perdamos el norte, centrémonos. Estámos ante una cerveza peruana rubia, de las industriales  que, supongo querrá plantar cara a las ya establecidas como hábito de compra entre los consumidores, rodeo coloquial para no nombrar ninguna marca. Una cerveza premium, muy dulzona con mucho gas, y leve saborcito a cereal, regusto leve y ligera, muy, muy ligera. Comparada con el resto de cervezas de su liga, a mitad de la tabla. Una cerveza un poquito mejor que las que fijan el estándar y también un pelín más cara.


13 de mayo de 2013

WARSTEINER CERVEZA RUBIA Y ALEMANA (PREMIUM VERUM)


Con el tiempo tan invernal que nos esta tocando vivir por Pamplona, y con tanta lluvia un día sí y otro también, fue ver la etiqueta de warsteiner que, me recuerda a sitios de playa con alemanes y días de calor, para tener la excusa perfecta para abrir una "typical German beer".

Rubia, con espuma medio persistente y algo consistente, una pizca salada, amarga, ácida, con poco cuerpo, y con un profundo sabor a cebada. Cumple con el estereotipo "made in Germany". Cuando los alemanes fabrican algo es eso lo que fabrican, es una perogrullada totalmente cierta. En la etiqueta que pone cebada ¿no?, ¿a qué sabe?, a cebada y mucho, nada de matices.

Una cerveza bien realizada con la ley de pureza alemana, muy refrescante y que se puede beber por litros. Muy poco gas y en burbujas pequeñas y, un poco turbia.

Es como tomar una cerveza entre la ligereza de la Budweiser Americana y el cuerpo medio de una Foster australiana. Placentera para su "bebercio" y con un precio ente 1,40 y 1,60 la botella de 33cl.