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15 de abril de 2018

GARNACHA Y CAZA. #GASTROCULTUR EN EL RESTAURANTE DEL MUSEO DE LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA.





Cuarto año de las jornadas #gastrocultur. 

¡Ya están aquí!

Este año cambiamos y nos vamos a un entorno maravilloso, el restaurante del museo de la Universidad de Navarra, un restaurante precioso de un tamaño ideal y con un ambiente magnífico.

Y la primera de las jornadas corresponde con una unión natural, la uva garnacha con la caza. Los aromas profundos y complejos que solemos encontrar en los platos de caza, armonizan de una manera perfecta con las buenas garnachas y los vinos de garnacha.


Cinco platos y cinco garnachas.


Cinco platos de caza que Guille Llorente va a llevar un poco más allá a lo que estamos acostumbrados cuando comemos caza.


Empezaremos con un



Escabeche de codorniz y caza

que acompañaremos con una garnacha descarada, descarnada y atrevida. Acidez, fresas, limón y tipicidad en el primer vino de la noche.



Pochas con albóndigas de ciervo y foie

con un vino en donde la garnacha la empezaremos a domesticar, pero seguiremos moviéndonos en la tipicidad propia de esta uva.



Arroz de pajarico.

con una garnacha domesticada, empezando a redondearla, domarla y educarla.




Liebre a la royale.

con un gran vino de garnacha, riojano con multitud de matices, complejo y elegante.




Panacota de yogur y estragón
con un cava de garnacha, garnacha hecha burbujas.




Una cocina sincera, directa, de producto de muy buena calidad, que trata el arroz de una manera como pocos sitios (estoy esperando ansioso a meter la cuchara), los puntos con excelencia y una oportunidad de poder disfrutar de un plato clásico como la liebre a la royale.

¿Qué vinos vas a tomar? Te dejo con la duda hasta ese día. Te aseguro que te van a encantar, son muy especiales y personalmente me gustan mucho.


Las inscripciones ya están abiertas en el 948 30 29 12 por 40€.



¡No lo dejéis para última hora!


Tener que decir que no por, tener el aforo completo nos da mucha rabia.


¡Nos vemos el sábado!



14 de junio de 2017

GARNACHA, FIAMBRE Y PAN ARTESANO EN EL HOR KONPON DE PAMPLONA.






Empieza el mes de junio y te vas poniendo en modo verano. Y, el señor del tiempo dice que de nuevo viene calorcito. "Asín" que toca refrescarse con una uva que lo pide a gritos, la garnacha.

El 15 de Junio a las 21:00, en el bar hor konpon del barrio de S.Jorge nos vamos de garnachas.

Cinco garnachas. Cada cual más curiosa y diferente.

Y antes del parón veraniego tenía cuerpo garnachero.

¡Lo que vamos a disfrutar!

con garnachas que son...


Descarada y salvaje como Amice Matatrigos.

Domesticada y dócil como Kimera.

Elegante y distinguida como Dindi.

Ligera y vaporosa como les Abeilles.

Frutal y vital como la Cirbonera


Con el pan de panakery, de trigo, semiintegral, de espelta y de centeno.

¡Que pan! ¡Que bueno!

Para darle al fiambre cosa linda, del bueno, cena fría y de calidad.

Sobrasada, mortadela italiana, cabeza de jabalí de la de poner los pelos de punta, embutido rico traído en un viajecito desde Salamanca..

Vamos que nos lo vamos a pasar teta. A darle a la garnacha, a comer pan sustancioso y saludable con unos fiambres de excelente calidad.


¿Te vienes? 


Llama a Julio & sisters al teléfono 948 130 089 
y por 20 leiros / lereles a gozarla como pulpos.



¿Se nota mucho que tenía ganas de una de garnachas? ¿no?






Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
Intento, con la ayuda de muchos, contar "tal cual" sin trampatojos, acritud ni prejuicios, el OFICIO de todas esas PERSONAS.Espero hacer muchos amigos por el camino, que comience el espectáculo.






5 de junio de 2017

GARNACHA KIMERA 2015.


Una garnacha domesticada.


Garnatxa Kimera.
Garnatxa Kimera.

Alguno me puede tachar de recurrente al decir que hay dos tipos de vino al hablar de la garnacha. Las buenas garnachas y los vinos bien hechos con garnacha. Los unos son expresividad de la uva y los otros son buenos vinos como podían ser de tempranillo o de cabernet sauvignon.

Me gustan más los primeros, los que ponen dentro de la copa a la garnacha, con su fruta descarada, sus cítricos, sus notas de pimienta y sus taninos ligeros. Dicen que es buena uva para ensamblajes. No lo niego, pero donde este un garnachón descarado, alcohólico y salvaje....


Detalle del ribete de la garnatxa Kimera.
Detalle del ribete de la garnatxa Kimera.


Kimera es de los primeros, frutal, agradable, redondeado...domesticado tras su paso por tinaja de barro según métodos tradicionales. Es una garnacha descarada pero educada, frutal pero sin exageraciones, de tanino ligero pero sin serlo tanto. Una garnacha de paso desde los vinos redondos, con garnacha hacia los monovarietales salvajes de garnacha. Muy, muy recomendable.

La garnatxa Kimera en la copa.
La garnatxa Kimera en la copa.



Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
Intento, con la ayuda de muchos, contar "tal cual" sin trampatojos, acritud ni prejuicios, el OFICIO de todas esas PERSONAS.Espero hacer muchos amigos por el camino, que comience el espectáculo.





17 de mayo de 2017

GARNACHA VIEJA 2016 DE ALIAGA



Ni garnacha ni vino bueno de garnacha
Los dos juntos


Brillo de la garnacha vieja de Aliaga 2016.
Brillo de la garnacha vieja de Aliaga 2016.


Esta tierra gusta de garnachas pero de unos vinos de garnacha que suelo decir que "saben a palo", que tienen un punto duro que junto a una explosión de fruta hacen de la garnacha una de las uvas preferidas por Navarra.


Garnacha vieja de Aliaga 2016 en la copa
Garnacha vieja de Aliaga 2016 en la copa


No se muy bien como describir ese punto "duro" que para mi gusto prefiero no encontrar en los monovarietales de garnacha. En los vinos de garnacha, prefiero los dos extremos. Bien la tipicidad de la uva, con mucha fruta, frescura y acidez. Bien vinos elegantes, profundos y que parecen terciopelo elaborados con garnacha.


Botella y copa de garnacha vieja de Aliaga 2016
Botella y copa de garnacha vieja de Aliaga 2016


Y Aliaga garnacha centenaria no es ni una cosa ni lo otro, tiene una entrada fresca, despliega fruta a raudales, pero a la vez tiene un punto  de esa elegancia de los grandes vinos de garnacha.


Etiqueta y contraetiqueta de la garnacha vieja de Aliaga 2016
Etiqueta y contraetiqueta de la garnacha vieja de Aliaga 2016


Encima es golosa, sabrosa de las que apetece tomar otro trago.



 ¡Y por un precio muy asequible que ronda los 5€!.







Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
Intento, con la ayuda de muchos, contar "tal cual" sin trampatojos, acritud ni prejuicios, el OFICIO de todas esas PERSONAS.Espero hacer muchos amigos por el camino, que comience el espectáculo.








20 de octubre de 2016

ACRATA 2014 DE BODEGAS KIRIOS DE ADRADA.


Un vino anarcadinámico, ecológico,
¡y de garnacha!



Acrata 2014 de Kirios de Adrada
Ácrata 2014 de Kirios de Adrada




La bodega Kirios de Adrada tiene una colección de vinos para cada una de las cuatro estaciones del año. Cuatro vinos que rinden homenaje a cuatro variedades de uva excepcionales. Para la primavera han utilizado el Albillo blanco, Bobal para el verano, garnacha tinta para el otoño y monastrell para el invierno. Un vino cultivado en Ribera de Duero como vino de la tierra de Castilla y León de agricultura ecológica y biodinámica.

Hasta aquí lo que nos cuenta la bodega a través de su página web corporativa. Etiqueta con relieve y grabados dorados, etiqueta de postín. Capsula mixta y una botella no imponente pero importante. Y es cuando te asaltan las dudas. ¿Ecológico? ¿biodinámico? ¿variedad excepcional?...una variedad puede ser excepcional pero hay que trabajarla bien.

Es la tierra junto con el clima los que realizan el trabajo de fondo que después el bodeguero y el enólogo la llevan a la excelencia. Para rematar garnacha. Una uva que suele ser expresión de vinos sin término medio. De nombre ácrata, así que prejuicios en mano un vino con nombre anárquico, de etiqueta elegante en botella chula, ecológico y biodinámico, me permitan que me ponga en guardia.

Ácrata cae en la copa y es turbio, con un profundo color ciruela y un ribete frambuesa, que deja una lágrima muy pronunciada. Y te da un puñetazo de frambuesas, de arándanos a raudales en la nariz, como esas garnachas maleducadas que son pura expresión de la garnacha.

En la boca se despliega untuoso, aterciopelado y un punto dulzón, golosote y sigue dando coletazos de fruta a lo salvaje con un profundo retrogusto final a pimenta blanca.

Y pones cara con una sonrisa estúpida diciendo que no volverás a poner los prejuicios en otra cata. Ácrata no es lo que pensabas, sino una garnacha en cuerpo de un buen tinto.






Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
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24 de junio de 2016

TRES PARTES 2013 DE BODEGAS MAXIMO ABETE


Una garnacha para disfrutar con amigos.


Bodegas Máximo Abete. 3 partes. Monovarietal de garnacha.
Bodegas Máximo Abete. 3 partes. Monovarietal de garnacha.

Vamos con una botella en donde el diseño se ha cuidado mucho, gran botella, etiqueta con relieves y una contraetiqueta donde las "tres partes" implicadas en este vino invitan a no quedarse solo en "el tres partes" sino degustar el resto del trabajo de bodegas Máximo Abete. Tres partes, tinto roble monovarietal de garnacha de la añada del 2013.






Bodegas Máximo Abete. Contraetiqueta.
Bodegas Máximo Abete. Contraetiqueta.






Un vino rojo cereza con ribetes violáceos y una lágrima tenue que se desliza rápidamente por los laterales de la copa. Tabacos, ciruela negra, arándanos, cedro, manzana ácida y un punto lejano de mineralidad para dar paso a una boca con astringencia moderada y paso fácil.

Y, un despliegue de fruta que no es exagerada para lo que se suele pedir a estos monovarietales de garnacha que gustan por estos lares.


Bodegas Máximo Abete. Etiqueta
Bodegas Máximo Abete. Etiqueta





Un vino de los de disfrutar con una buena comida, para apurar la copa. No esperes un vino de trago pausado, de acompañamiento a una lectura que se alarga bien por el vino, bien por el libro, tres partes es una garnacha para beberla con amigos.






Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
Intento, con la ayuda de muchos, contar "tal cual" sin trampatojos, acritud ni prejuicios, el OFICIO de todas esas PERSONAS.Espero hacer muchos amigos por el camino, que comience el espectáculo.


30 de marzo de 2016

L'ALLEU 2013 DE BODEGAS VENDRELL RIVED


Profundamente cautivador





Tras la garnatxa miloca de Vendrell Rived, otra de las referencias de esta bodega. Un vino de garnacha y cariñena, 60% de una y 40% de la otra. D.O. Montsant de la localidad de Marça.

Te propongo un ejercicio, cierra los ojos al meter la nariz en una copa e intenta recordar algún vino en concreto. ¿Te vienen pocos a la cabeza? ¿O son muchos?...esos vinos son los que merecen la pena, los memorables, ese vino de esa añada que tomaste aquella vez y, L'alleu es uno de ellos.

Un rojo oscuro con ribete violáceo tinta la lágrima que deja en la copa. Aromas de granada con zumo de naranja te golpean nada más meter la nariz para, dejar paso a manzana reineta ácida, notas de tabaco, cedro y un final lejano de menta.

L'Alleu 2013 de Vendrell Rived
L'Alleu 2013 de Vendrell Rived

Y en la boca, licoroso, amargo, complejo, mineral, con más granada y con un punto umami que te invita a disfrutar de otra copa o de la botella completa.


Etiqueta de L'Alleu 2013 de Vendrell Rived
Abejas en la etiqueta en un vino que expresa el terruño


Amargor, acidez, granada y una madera que sale al final entre una mineralidad que pocos vinos expresan. Una joya del Montsant. Un vino profundamente cautivador para tomar solo, tranquilo y pensar sobre el mundo y sobre uno mismo.

Un indispensable.






Escrito por EL PEROLAS
Me gusta comer bien, beber mejor, disfrutar de una buena conversación sobre gastronomía, cocinar y, gozar del trabajo de un sinfín de profesionales que con su esfuerzo, ilusión, empeño, sinceridad y saber hacer crean el segundo de los mejores placeres que podemos disfrutar.
Intento, con la ayuda de muchos, contar "tal cual" sin trampatojos, acritud ni prejuicios, el OFICIO de todas esas PERSONAS.Espero hacer muchos amigos por el camino, que comience el espectáculo.



29 de marzo de 2016

MILOCA GARNATXA 2014 DE VENDRELL RIVED


"Garnatxa" que tiene 
una buena historia para contar.


Garnatxa Miloca 2014 de Vendrell Rived
Garnatxa Miloca 2014 de Vendrell Rived

Esto del vino tiene una máxima que a la vez es paradoja. Para saber de vino hay que catar mucho vino y cuanto más vino cates menos sabes de vino. De igual manera que con cualquier conocimiento, cuanto más sabio es alguien más seguro está de que no sabe nada. Es una de las reflexiones que estos días Santos me han venido a la cabeza tras un viaje donde la multiculturalidad del mundo ha estado muy presente.


Y tras la vuelta a la tierra donde uno pace, llega la hora de retomar la actividad en el blog con una uva que gusta mucho por estos lares, la garnacha. Una uva que me atrevería a calificar como un crack futbolístico, capaz de hacerte ganar las mejores competiciones o fastidiar el vestuario para unos cuantos lustros.

Miloca en la copa
Miloca en la copa

Fresa, canela y manzanas en nariz, pero el festival empieza en la boca. Una buena garnacha se posa sobre la lengua y se despliega despacio sin pausa, contando su historia que, puede ser divertida, aburrida, elegante, vibrante, emocionante...


Detalle etiqueta Miloca Garnatxa 2014
Un detalle de la etiqueta


Miloca se posa, se despliega y, te deja la boca llena de vino, sin querer enamorarte, como esas garnachas que solo se beben muy de cuando en cuando.



El corcho junto a la etiqueta.



Bien elaborada, bien resuelta, sin buscar mucha potencia. Resaltan los yogures, siendo muy frutal, punto ácido, con una ligereza muy agradable. 


Una garnacha bien ejecutada.






Escrito por EL PEROLAS
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6 de abril de 2015

LA MOVIDA GRANITO 2011


Una garnacha de bodegas maldivinas
para anotar en la moleskine.




Una de las uvas más difíciles de trabajar, sino la que más, es la garnacha. La cátedra dice que un vino es un inestable equilibrio entre los antocianos y los taninos, y la garnacha es una uva complicada de manejar para lograr ese equilibrio.

Este “La movida. Granito 2011” es un monovarietal de garnacha. Un vino que en nariz enseña moras, junto con una pizca de manzana, desplegando cueros y toffes. Muestra lágrima ligera y brillo intenso que promete placer para los sentidos cuando lo lleves a la boca.

Y es en la boca cuando descubres que estas ante un vino de garnacha bien hecho, que trata a esta uva como debe tratarse. Vino de un único terruño, vinificado por orientaciones, criado por separado y ensamblado a posteriori.

Trabajo que se nota, se degusta. Y, la garnacha es muy agradecida a esa impronta. Este vino es un ejemplo de ello, con un protagonismo importante de la crianza, muy fresco pero no por ello renunciando a ser complejo. Muy buen vino. De los de la parte alta de la tabla. De los que se recuerdan.

25 de mayo de 2013

A MIS AMIGOS 2009 DE PAGO DE LARRAINZAR





Este es uno de los vinos que cataremos y desgustaremos en el próximo #wineandshoots. "A mis amigos 2009", no lo busquéis en el mercado, no está. Es una edición limitada de muy pocas botellas que solo se vende a los que son miembros del club de amigos de la bodega Pago de Larrainzar o, si pasáis por allí de visita.

Un vino de tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y garnacha, realizado de manera especial, diferente y no teniendo nada que ver con los dos otros dos vinos Pago y Raso de Larrainzar. Tiene 12 meses de barrica, que se notan al meterlo en la nariz. No es algo exagerado pero te predispone a que va a ser divertido beberlo. Algún color marroncete entre los rojos vivos que predominan y, una lágrima gorda y densa.

Mucha fruta, astringente, un punto amargo y ácido. Hay a quien no le gusta que el vino este un poco ácido. Dicen que es un defecto, personalmente un puntito lo agradezco. Además garantiza bastante que se va a conservar en botella un tiempo. Después de media hora cambia y se suelta la melena, volviéndose muy juguetón, te invita a tomar otra copa pero primero quieres olerlo de nuevo. Un vino muy rico, y de una calidad precio verdaderamente excepcional. En breve adquiero una cajjita.



17 de noviembre de 2012

CRÓNICA #wineandshoots. GARNACHA Y CAZA. Con Domaines Lupier.

El perolas "escondido" detrás de El Terroir.

Segunda cena de las jornadas #wineandshoots. El pasado jueves 8 de Noviembre. Con la participación de Domaines Lupier y con un menú cinegético elaborado por Enrique Martinez. En los días anteriores, preparando todo el evento, esperábamos una noche muy especial y de un alto nivel gastronómico y, estando feo decirlo las expectativas se cumplieron.

El objetivo era poder vivir algo similar a la pasión que se respira cuando en bodega en pleno proceso de vinificación; esos momentos en donde se toman decisiones fundamentales para que el vino al final sea excelente.

Y por otra parte, ver como un mismo vino puede ir cambiando y evolucionando a lo largo de un menú, descubriendo matices que de otra forma pasan desapercibidos. El vino al servicio de la cocina y la cocina al servicio del vino en una simbiosis.

En cocina las cosas comenzaron a todo trapo, preparando, marcando y ajustando muchos detalles, para que la mesa de pasa funcionase al ritmo que debe ni demasiado rápido, ni demasiado despacio.


La carne atemperándose.


El vino llego puntual a su cita y recién traído desde la bodega a una temperatura estupenda, botella a botella Elisa y Enrique de Domaines Lupier fueron catando para evitar desagradables sorpresas y no encontrar ningún defecto en El Terroir que degustamos en el menú. Los aromas del vino empezaron a llenar el comedor.

Catando el vino abierto. Todas las piezas deben cuidarse.


El vino en rama, como se le llama en bodega, fue la sorpresa que tras mucho insistir  Domaines Lupier accedió a traernos a #wineandshoots (Elisa prometo no ser tan tenaz en otra ocasión). Tres muestras que terminaron de llenar de aromas todo el comedor, fue un momento muy bonito ya que la sala se encontraba en penumbra y, junto con la silueta de la ciudadela iluminada de fondo conformaron un instante mágico. Se mascaba una jornada especial.
Las tres muestras. Las etiquetas de edición exclusiva realizadas por Domaines.


Un momento precioso. El comedor en silencio, el aroma del vino, los ruidos de fondo de la cocina....



Y en este punto una disculpa ya que nos retrasamos un poquito en el comienzo. Unas cuantas llamadas en el último momento diciéndonos que se iban a retrasar en su llegada nos obligo a dilatar el inicio del evento. Os lo hicimos sobrellevar con unas copas de El Terroir para ir entrando en boca.

Antes de comenzar, el ambiente muy distentido y todos con muchas ganas de arrancar. Muchos al entrar preguntaban que era ese aroma que se respiraba por la sala, Domaines muy atentos explicaban que ibamos a degustar vino en rama.

A punto de arrancar. Muy buen ambiente.

Camaras de fotos en alto. Teléfonos conectados....


Y comenzamos, Enrique Martínez explico el menú que ibamos a degustar a posteriori y como se iba a desarrollar todo el evento pasando la palabra a elperolas y Domaines Lupier. Risas y muy buen ambiente en el comienzo.
Enrique con las explicaciones previas.

Toco mi parte queriendo transmitir que pretendiamos.Uno de los objetivos de la jornada era vivir la cultura del vino. Fijandónos en algo más que los aromas, las tonalidades o las texturas, sentir la pasión que tiene un bodeguero cuando en el proceso de elaboración toma decisiones de parar, o seguir con la fermentación, dejar más o menos tiempo con las pieles o como mezclar las diferentes vinificaciones de cada terruño para obtener el mejor resultado.
A no ser que conozcamos alguien próximo al mundo del vino, no suele ser algo que habitualmente pueda realizarse. Ni algo que los bodegeros se presten con facilidad, ya que ponen encima de la mesa un vino sin hacer, sin terminar, un golpe de aromas, de texturas, de sabores que se amontonan en la boca. Se desnudan ante el comensal enseñando todo su saber hacer, su conocimiento y su pasión.

El perolas en faena.


Y así fue. Enrique de Domaines comenzo a guiarnos por las tres muestras de vino en rama de tres parcelas totalmente diferentes. La primera de una zona con poca tierra y muy calcárea en la que daba la sensación de estar mascando piedra. Una segunda muestra en donde la fruta era la protagonista, con una textura muy aterciopelada. La tercera absolutamente floral, en donde se veía la teoría de que la vid toma todos los aromas de la zona donde arraiga. Sin duda esta tercera muestra fue la que más éxito cosecho de las tres.

El brillo de los ojos de Enrique lo dice todo.

Las tres muestras en copa, los reflejos de la luz preciosos.

Y antes de pasar a la segunda parte del evento, tuvimos un momento muy emotivo. Elisa nos habia preparado unas tarjetas que nos dieran que pensar con la frase "Comer con vino sienta bien ¿qué sientes tú?. En donde se respiró que el vino es algo más que una ficha de cata, que un menú es algo más que sabores, texturas o técnicas perfectamente ejecutadas. Que es CULTURA, con mayúsculas. Cultura, que tenemos que revindicar, que difundir, que crear. Todos, desde todos los frentes, desde todos los ámbitos. Y que, desde #wineandshoots estamos intentando, como en esta jornada y el resto que nos quedan por disfrutar.

Algo más que una armonia, no. Mucho más.

Un servicio impecable nos había retirado las muestras, para pasar al Terroir, vino que iba a evolucionar a lo largo de un menú elaborado por Enrique Martínez con productos exclusivamente de caza. En esta segunda parte se logró que el vino cambiase en cada uno de los platos, evolucionando tanto los platos como el vino con matices, aromas y texturas que se transformaron en una sucesión de uhmmmmmmmm a cada bocado.
Segunda parte. Todo listo.


Perdíz escabechada, con gazpacho de remolacha y aceite ahumado. Muy baja la potencia del escabeche. El vino en boca pura fruta.
Punto justo en el escabeche.


Tataki de ciervo marinado en sal, sobre una focaccia y una fina lámina de pimiento. El punto del ciervo obtenido por Enrique magistral. Con el vino se potencian los taninos.
El marinado en sal del ciervo perfecto.


Paloma confitada. Los muslos por un lado, la carcasa casi cruda por otro lado. Un bizcocho de cacao como guiño a la cocina tradicional donde el chocolate se usaba en los guisos. Juego de texturas y potencia en boca. En el vino sale la madera
Bizcocho de cacao una forma muy original de integrar chocolate.

Mientras en cocina, la maquinaria funcionando con toda precisión, indicaciones precisas, tensión por que todo este en su sitio y buen ambiente que quedaba reflejado en los platos.
Dando instrucciones.

Los solomillos de jabalí, plato estrella de la noche. Yo quiero tomarlos otra vez Enrique.



El nivel del menú fue alto, pero sin menospreciar al resto de los platos, la última de las carnes fue un plato exquisito. Un solomillo de jabalí a la parrilla, con una guarnición en su justa medida, sabor y textura. Un pure de boniato y zanahoria junto con una chalota confitada. Reconozco abiertamente que no hice caso a lo compañeros de mesa que tenía alrededor mientras estuve deleitandome con este plato. Brutal.
Muchos uhmmmmmm en la sala y unos segundos de silencio. Buena señal.


Y para cerrar, el conguito helado que no aparecia por la sala de Baluarte desde hace años. Rescatado para la ocasión.
El conguito helado.

Tras la cena muchas preguntas y explicaciones tanto por parte de Domaines Lupier como por Enrique en la ejecución de los platos, ambiente muy distendido y gran nivel de satisfacción entre los asistentes.
Sobran comentarios.
A por la siguiente.



Muchas gracias a todos por acudir, sin vosotros no sería posible #wineandshoots y para vosotros lo preparamos. Gracias a Domaines Lupier por acceder a traernos las muestras de vino en rama que pudimos degustar. Gracias a Enrique por el nivel de implicación, profesionalidad y sentimiento que puso en el menú. Al servicio de sala con Desi a la cabeza que hizo que los tiempos planteados al principio se respetasen escrupulosamente. Y pedirós disculpas a los que no pudisteis acudir por tener todo el aforo completo, estar atentos a las inscripciones a través del blog, de twitter o de facebook.

El próximo #wineandshoots con I love aceite y el aceite de oliva como protagonista.

Nos vemos y .......gracias de nuevo, fue todo un placer.

ELPEROLAS.



Nota: Como no cerramos con las fotos de familia del evento.
Con POPTHEWINE al final del evento. Nos tenemos que volver a ver.
Foto de familia. Un clásico.